Escribir Jugando. Julio ’22

Ni ángel de la guarda, ni hadas, ni siquiera música celestial de violines. Yo, solito, me lo guiso y yo, solito, me lo como. Después de vigilar insistentemente al conserje del instituto averigüé la clave del candado de su caja de herramientas. 1523 sería el número de la suerte que me salvaría el proyecto de … Sigue leyendo Escribir Jugando. Julio ’22