Diario de un percebe (soso): 1 de enero día de hacer promesas

El despertador sonó, claro era lunes, pero esta vez sabía que festivo, así que me di media vuelta. Al no poder dormir, aproveché para hacer las promesas que siempre se hacen al empezar el año, yo no iba a ser menos y además con un plan para su cumplimento. La primera siempre es la de … Sigue leyendo Diario de un percebe (soso): 1 de enero día de hacer promesas

Diario de un percebe (soso): Mis memorias «Las mujeres de mi vida»

He sido bastante fiel en mis relaciones románticas lo largo de mi existencia. Con la Esperanza he convivido, prácticamente, toda la vida. Hemos pasado de todo y nunca tuvimos, mientras duró, ni una palabra de reproche o mal gesto. Un día, sin más, y de mutuo acuerdo nos despedimos, no hubo rencores ni insultos, sólo … Sigue leyendo Diario de un percebe (soso): Mis memorias «Las mujeres de mi vida»

Diario de un percebe (soso): 29 de diciembre, fabada & ensalada

Hoy no tuve que esperar para sentarme a comer, se notan las fechas y que hay gente fuera, en otras ocasiones la media hora es la espera concertada en mi restaurante de los viernes. Hoy tocaba fabada y no había ninguna duda en cual seria mi elección. Aunque sea de vista, los habituales, nos saludemos … Sigue leyendo Diario de un percebe (soso): 29 de diciembre, fabada & ensalada

Diario de un percebe (soso): 28 de diciembre día de los santos inocentes

Tenia marcado este día en el calendarío para estar preparado y no sufrir las bromas de mis compañeros. He llegado el primero a la oficina y me he marchado también el primero, joer no me acordaba que echamos a suertes quien estaría hoy de guardia por si llamaba alguien y me había tocado a mí. … Sigue leyendo Diario de un percebe (soso): 28 de diciembre día de los santos inocentes

Diario de un percebe (soso): Mis memorias, como aprendí a ser ventríloco

Con el paso de los años, lo que empezó como una broma, acabó siendo una coletilla que no me gustaba nada. Decían que hablaba solo y que acabaría como un viejo cascarrabias. Que coño voy a hablar yo solo, estaría por teléfono o como mucho tarareando algo. Mis respuestas justificadas, para algunos eran una sonrisita … Sigue leyendo Diario de un percebe (soso): Mis memorias, como aprendí a ser ventríloco