Micro XXVII

Dos detonaciones secas, casi simultaneas, pusieron las cosas en su sitio. No fue por venganza, ni fría o caliente, tampoco el rencor tuvo nada que ver. La cosa tenia que acabar así porque de otro modo se volvería a repetir. Los dos jóvenes, vieron en mitad de esa oscura noche, dos seguidos fogonazos y a …