La tertulia de las diez: «La novela inacabada» (Final III)


Por mediación de El arca de las palabras del blog de Úrsula un nuevo relato para la ya conocida Tertulia de las diez.


Aprovechando el título de Una novela inacabada de otra entrada aprovecho para ponerle un final distinto a la historia:

“El título me parecía ahora, puesto a posta, y hasta con mala fe para desesperar a los confiados lectores…”

Final III

El cabreo me obligó a tomar una taza de chocolate caliente para poder dormir esa noche. En buena hora concilie el sueño la pesadilla no había hecho más que comenzar.

Una densa bruma de humo pegajoso ambientaba toda la escena, la rancia música de un jukebox, por su parte era la banda sonora. El local, más cutre que sórdido, reunía a una variopinta clientela. En cada mesa estaban las parejas, los grupos y los solitarios; tal como la novela lo describia en su último capítulo.

Yo era a la vez cliente, situado en una mesa individual al lado de la columna, y espectador de de la escena completa. Una sensación de angustia y de excitación, según de a quien de mis dos yo me refiriese, se mezclaban en mi pesadilla. Sabía que algo iba a pasar y aunque testigo también podría ser víctima.

Para mi sorpresa, el yo mío angustiado, fue quien desencadenó todo. Me sentía frustrado por todo lo acontecido en la historia y ahora que todos estaban allí quise cerrarla aplicando mi propia justicia. En cuanto mi víctima se levantó para ir al servicio, aprovechando mi estratégico sitio de la columna, lo seguí provisto del cuchillo de carne que escamotee de la cena.

La sangre siempre me ha dado arcadas y en las películas, aún sabiendo que era falsa, apartaba la vista de las escenas explicitas. Ahora, por mucho que quisiera, mi yo observador veía sin siquiera poder parpadear como mi otro yo, el personaje infiltrado asestaba profundas puñaladas al objetivo de mi venganza. Forré todo el suelo del pequeño retrete con papel higiénico para que absorbiera la abundante sangre del suelo, cerré bloqueando la puerta y miré, a través del espejo del lavabo, que todo estaba correcto mientras me lavaba calmadamente las manos.

Me despertó la alarma, era lunes pero todavía seguía de vacaciones, la dejaba para escuchar las noticias mientras me despejaba. Me froté los ojos para quitarme las legañas y un fuerte olor, a jabón industrial perfumado, me hizo dar un respingo. En las noticias locales hablaban de un cadáver, varias veces apuñalado, encontrado en el baño de una cafetería del extrarradio. Como dije antes «La pesadilla no había hecho más que comenzar».


7 comentarios sobre “La tertulia de las diez: «La novela inacabada» (Final III)

  1. Bufffff eso sí que es una pesadilla, como cuando nos despertaba y decimos, madre mía si parecía real!!
    Pues con tu final de hoy, casi casi…
    He observado una cosa JM, no sé si es una pequeña errata, por si lo quieres mirar.
    Espejo no te moleste mi intromisión.
    Es en este párrafo:

    «La sangre siempre he ha dado arcadas»

    Creo que querías poner me ha dado.
    Un fuerte abrazo querido amigo y perdón por no estar más al tanto del Percebe, estos días no estoy demasiado bien.
    🙋🏼‍♀️⚘

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    1. Este comentario sí que me ha gustado, al fin una corrección por tu parte, mi buena lectora. Tienes toda la razón y de hecho he corregido la frase entera:
      «La sangre siempre me ha dado arcadas y en las películas, aún sabiendo que era falsa, apartaba la vista de las escenas explicitas.»

      Siento que no estés como te gustaría pero, al menos, has tenido el humor de darte una vuelta por el barrio. Así que, esta vez sin ironía ni sarcasmo, vuelvas pronto a sonreír Ivonne 😊🖐

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          1. Ya, pero no depende nada de mi JM, es algo que se escapa a mi control y no es cuestión amorosa pasional, que ya estoy curtidita.
            Son situaciones muy muy dolorosas… en fin a veces a la vida te suelta bofetadas y reveses y aunque llores y patalees de nada sirve. Pero es desgastante.
            Gracias por estar ahí al otro lado mi querido amigo invisible, pero te siento como si d verdad fuéramos vecinos del mismo rellano de toda la vida.
            🙋🏼‍♀️💝

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            1. En cierta forma sí que somos vecinos, de puerta con puerta, separados solo por el muro de Internet.
              Y yo, como el raro de esta comunidad, ni consejos te daré ni preguntas te haré. A cambio, siempre obtendrás respuesta si a esta puerta llamas. Y solo como pensamiento: Aquello, que de nosotros no depende, tampoco debe afectarnos tanto como en lo que si pasamos algo hacer.
              Espero que el tiempo, Él siempre tan imparcial, en esta ocasión no te mire mal.
              Saludos Ivonne 🖐️

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